Incluso el diseño gráfico debe materializarse desde una “perspectiva de marketing”.
Tanto si se trata de crear un logotipo, un estuche o una línea de envases, pensamos ante todo en el público objetivo (prescriptor, comprador, consumidor…).
El diseño debe transmitir calidad y favorecer una buena identificación visual, incluso en los estantes del punto de venta.
